Los biólogos Germán Orizaola de la Universidad de Oviedo y Pablo Burraco visitaron la zona de exclusión de Chernóbil
La radiación puede dañar el material genéticoorganismos vivos y provocar mutaciones no deseadas. Sin embargo, uno de los temas de investigación más interesantes en Chernobyl – Este es un intento de determinar si algunas especies realmente se adaptan a vivir en ambientes de radiación, escriben los investigadores. Como ocurre con otros contaminantes, la radiación puede ser un factor selectivo muy fuerte, favoreciendo a los organismos con mecanismos que aumentan su supervivencia en áreas contaminadas con sustancias radiactivas.
En 2016, no lejos de la nuclear dañadareactor encontraron varias ranas arborícolas orientales (Hyla orientalis) con un tinte negro inusual. Esta especie suele tener una coloración dorsal verde brillante, aunque ocasionalmente se ven ejemplares más oscuros.

La melanina es responsable del color oscuro de muchos organismos.Menos conocido es que esta clase de pigmentos también puede reducir los efectos negativos de la radiación ultravioleta. Su papel protector también puede extenderse a las radiaciones ionizantes, como se ha demostrado en las setas. La melanina absorbe y disipa parte de la energía de radiación. Además, puede absorber y neutralizar moléculas ionizadas dentro de la célula, como especies reactivas de oxígeno. Estas acciones reducen la probabilidad de daño celular en las personas expuestas a la radiación y aumentan sus posibilidades de supervivencia.
Los científicos han descubierto que las ranas arborícolas del este de Chernobyl tienen un color mucho más oscuro que las ranas capturadas en las parcelas de control fuera de la zona, algunas de ellas son completamente negras.
“Los resultados de nuestro estudio permitenpara sugerir que las ranas de Chernobyl podrían haber sufrido un proceso de evolución rápida en respuesta a la radiación. Bajo tal escenario, aquellas ranas que eran de color más oscuro en el momento del accidente y que por lo general constituían una minoría en la población se beneficiarían de la acción protectora de la melanina”, escriben los biólogos.