
La República Popular China fue la primera en la historia en probar el motor Sterling en el espacio.
Lo que se sabe
Agencia Espacial Nacional China(CNSA) ha logrado avances significativos en el sector espacial. El Imperio Celestial ha avanzado en la creación del cohete Gran Marcha 5, completó la construcción de la estación espacial Tiangong-3 y ahora anunció la prueba exitosa del motor Stirling en órbita.
Además, no olvides que en junio de 2021CNSA ha anunciado planes para la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS). Intentará imponer competencia al programa estadounidense Artemis. Además, China tiene la intención de enviar misiones tripuladas a Marte para 2033.
No se puede confiar plenamente en las bases espacialesexclusivamente de la energía del Sol, ya que no está disponible en todas partes. En este sentido, los líderes del sector espacial están trabajando en instalaciones nucleares, que se convertirán en una fuente clave de energía. China no es una excepción.
Los motores Stirling, que son un tipoLos motores de combustión interna son inferiores a los reactores nucleares en términos de potencia máxima, pero su ventaja es el trabajo sobre cualquier fuente de calor. Además, se caracterizan por su peso ligero, diseño sencillo, funcionamiento silencioso y ciclo de arranque rápido.
El dispositivo puede convertir el calor enenergía eléctrica debida a imanes accionados por pistones. Al expandirse, el fluido de trabajo empuja los pistones con imanes a través de la bobina de accionamiento, como resultado de lo cual se genera una corriente en los devanados. Esto continúa hasta que se agota la fuente de calor externa.
Esta tecnología es atractiva paraingenieros y planificadores de misiones. Lo ven como un medio sostenible de impulsar tanto las naves espaciales como las bases donde residirán los astronautas. El motor Stirling, combinado con reactores nucleares, reducirá la dependencia de la energía solar. Está limitado por la eficiencia de las células solares y es posible que no esté disponible. Por ejemplo, alrededor del Polo Sur de la Luna, donde deberían aparecer las estaciones estadounidense y china para 2030, la noche dura dos semanas.