Físicos del Trinity College han adaptado tecnologías que se utilizaron para estudiar cuántica
En su experimento, los científicos analizarongiro (impulso) de protones del líquido cefalorraquídeo mediante resonancia magnética. Utilizando una tecnología especial diseñada para buscar espines entrelazados, los científicos encontraron señales en la resonancia magnética que se parecían a los latidos del corazón o EEG.
Potenciales electrofisiológicos como losque son causados por los latidos del corazón, por regla general, no son detectados por resonancia magnética, explican los científicos. Su visualización es posible solo cuando los espines de los protones de los núcleos de los átomos que componen el líquido cefalorraquídeo están en un estado entrelazado.
Previamente para la prueba de la gravedad cuánticaLos científicos han deducido una regla que se cumple para varios sistemas que interactúan. Si uno de ellos está en un estado entrelazado, entonces el otro también será un sistema cuántico.
De esta regla se sigue que, dado queEl líquido cefalorraquídeo es un sistema cuántico, lo que significa que las funciones asociadas a él, que se midieron en el experimento, también utilizan efectos cuánticos, concluyen los autores del estudio.
Los procesos cerebrales cuánticos pueden explicar por qué seguimos siendo superiores a las supercomputadoras cuando se trata de contingencias, toma de decisiones o aprendizaje de algo nuevo.
Christian Kerskens, destacado físico, Instituto de Neurología, Trinity College
Los científicos enfatizan que las conclusiones del trabajo requieren una verificación adicional en una serie de experimentos, pero los resultados preliminares parecen prometedores.
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