Para moverse en el espacio, una persona necesita una sensación de su propio movimiento en el tiempo y
Usando pez cebra adulto comoorganismo modelo y una combinación de técnicas avanzadas, que incluyen registro, estimulación mecánica y secuenciación de células individuales, los científicos han demostrado la existencia de neuronas mecanosensoriales incrustadas en tejidos de la médula espinal agrandados. Controlan los cambios de voltaje de forma centralizada como una especie de sensor de movimiento.
Una de las ventajas de dicho sensor de movimiento.directamente en la médula espinal es que se encuentra cerca de los circuitos responsables del movimiento que detecta. El órgano propioceptor central proporciona retroalimentación rápida directamente a los contornos de la columna. Esto es lo que permite que el pez cebra se mueva de manera suave y eficiente.
La médula espinal de otros animales, incluidos los humanos, también sufre cambios de voltaje durante los movimientos corporales, y existen grupos de neuronas que potencialmente pueden detectar tales señales.
En investigaciones futuras, los científicos planeancompruebe si hay propioceptores en la médula espinal de los mamíferos. Si es así, la tarea de los científicos es averiguar cómo se activan cuando realizan diversas tareas motoras. En última instancia, esto mejorará la comprensión de los científicos sobre los trastornos del movimiento.
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