Desde su descubrimiento hace más de 100 años, Tuzoia es un pequeño y extraño artrópodo que
Tuzoya estaba muy extendida y se encontrabaen China, Australia, la República Checa y Canadá. Los 11 ejemplares estudiados presentan pequeños detalles, como tejido de caparazón blando, que no se encuentran en otros restos. Mediante un análisis cuidadoso de varios especímenes supervivientes, los científicos han reconstruido la apariencia de la criatura del Cámbrico.
"Encontrar tejido blando en el registro fósil fueNo es fácil”, escriben los científicos. "El caparazón de Tuzoia no es como el caparazón duro de un molusco, por lo que un espécimen intacto es difícil de detectar". También es difícil encontrar individuos con ojos y piernas.
Las muestras utilizadas en el estudio fueronestán bien conservados debido a su ubicación en los sedimentos fosilíferos de Burgess Shale del oeste de Canadá. Allí, capas de marismas que alguna vez fueron ambientes marinos “enterraron animales”, explican los paleotólogos.
Los investigadores creen que Tuzoia eraun depredador o carroñero que se alimentaba de restos de pequeñas criaturas muertas esparcidas en el fondo del mar. El artrópodo probablemente podría haber arqueado su caparazón hacia afuera mientras se movía para que sus extremidades pudieran tocar el suelo con más facilidad y correr.
Según un estudio publicado en la revista Royal Society Open Science, el tamaño de Tuzoia puede oscilar entre 8 y 180 mm de longitud.
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Imagen de portada cortesía de Brittany Cheung
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