Uno de los problemas de los sumergibles de aguas profundas controlados remotamente es la enorme presión.
En este trabajo, los investigadores adoptaron un nuevo enfoque para este problema: simularon peces blandos en su robot.
Estudios anteriores han demostrado que es posibleHaga un robot blando, por ejemplo, con silicona u otros polímeros. En su trabajo, los científicos crearon un robot hecho de polímeros blandos con forma de pez volador. Las alas baten gracias a los “músculos” del cuerpo de silicona, y la corriente hace que se contraigan. Reducir la corriente permite que el ala se relaje y recupere su estado natural.
Los autores del trabajo decidieron probar el robot primero enlaboratorios, luego en el lago y luego en el Mar de China Meridional. Las pruebas fueron exitosas en las tres ubicaciones. Luego, el equipo conectó el robot a un vehículo submarino tradicional y lo envió a una trinchera en la Fosa de las Marianas a una profundidad de 10 km, donde funcionó igual de bien.