Recientemente, los científicos llevaron a cabo un estudio destinado a replicar la capacidad humana para determinar
El artículo destaca los beneficios de desarrollar robots que puedan interactuar con el entorno a través del tacto, no solo la visión y el procesamiento del sonido.

El objetivo de nuestro trabajo era demostrar que, con la ayuda de la detección táctil de alta resolución, es posible localizar con precisión objetos conocidos incluso desde el primer contacto.Este es un importante paso adelante con respecto a los trabajos anteriores sobre localización táctil, ya que no dependemos de ningún otro modo de percepción externa (por ejemplo, la visión) ni de datos táctiles recopilados previamente asociados con objetos controlados.
María Bauza, una de las investigadoras
La nueva técnica aprende de la simulación y norequiere una amplia recopilación de datos. Inicialmente, los investigadores desarrollaron una estructura que simula contactos entre un objeto determinado y un sensor táctil, siempre que el robot tenga acceso a datos sobre el objeto con el que interactúa (por ejemplo, sobre su forma tridimensional, propiedades, etc.).
A continuación, los investigadores utilizaron técnicas de aprendizaje automático de última generación para la visión por computadora y el entrenamiento de representación para hacer coincidir las observaciones táctiles del mundo real recopiladas por el robot con un conjunto de contactos creados durante el proceso de simulación.
Esencialmente, el método desarrollado por este grupo de investigadores puede modelar la información de contacto simplemente basándose en la forma tridimensional de un objeto.Como resultado, no hay necesidad de ningún dato táctil previo recopilado durante un estudio exhaustivo del objeto.Esto permite que la técnica genere estimaciones de pose para un objeto desde el primer toque de los sensores táctiles del robot.
Lee mas
La Tierra alcanzará una temperatura crítica en 20 años
Aborto y ciencia: que pasará con los niños que darán a luz
Se ha puesto nombre a una planta que no teme al cambio climático. Alimenta a mil millones de personas