Los ingenieros han desarrollado un dispositivo llamado GhostTouch que permite tocar pantallas táctiles sin contacto.
El método funciona a una distancia de hasta cuatrocentímetros de la pantalla. El hecho es que las pantallas táctiles capacitivas detectan los toques por un cambio en la capacitancia en el punto de contacto: una carga eléctrica fluye hacia el dedo del usuario. De hecho, puede influir en las pantallas no solo con los dedos, sino también con interferencias electromagnéticas de cierta frecuencia. En particular, es adecuada la radiación electromagnética con una frecuencia de 46 megahercios.
Los científicos han aprendido a imitar clics individuales,y golpes. Advirtieron que esta técnica puede ser utilizada por un atacante: sin el conocimiento del propietario, desbloquear el teléfono o hacer clic en enlaces maliciosos.