La seda es una fibra natural creada por las polillas.
Si cambia la composición química de la seda, puedees fácil hacer que este material sea adecuado para una tarea específica. En un estudio reciente, los científicos aplicaron cadenas químicas especiales que contienen flúor y carbono a las fibroínas de seda. Estas cadenas en sí mismas son estables y no reaccionan ni interactúan con otras sustancias.
Una seda tan modificada en comparación con la habitual yaresistirá, por el contrario, el agua y evitará que se “enganche” en el material. Al cambiar el número y la longitud de las cadenas de la proteína de la seda, los científicos pueden controlar su "no pegajosidad".

Cuando las cadenas químicas de la seda contienen máscarbono y flúor, el agua es repelida por dicho material. Lo mismo sucede cuando los aceites y cualquier sustancia que contenga agua entran en contacto con dicho material: por ejemplo, sangre, alimentos, etc.