Los científicos han demostrado el daño de la falta de sinceridad en la comunicación.

Los científicos de la Universidad de Arizona dijeron que la falta de sinceridad en la comunicación con los colegas a menudo resulta contraproducente.

Dicho esto, tratar de ser honesto consigo mismo y con los demás, además de ser amable, puede ser más productivo.

Los investigadores analizaron dos tipos de regulación de las emociones que las personas utilizan en el trabajo: actuación superficial y actuación profunda.

El primero significa falsedad en la manifestación.emociones a otras personas. Por ejemplo, si una persona muestra alegría cuando en realidad está triste. La actuación profunda es cuando una persona intenta reconciliar sus verdaderos sentimientos con su comportamiento, pero al mismo tiempo, por ejemplo, aprende a afrontar la tristeza de verdad.

Los científicos entrevistaron a trabajadores adultos de variosindustrias. Al final resultó que hay cuatro tipos de personas: la primera no trata de regular las emociones en absoluto, la segunda lo hace con poca frecuencia, la tercera en su mayoría elige la actuación profunda, y la cuarta simula constantemente. Las personas del tercer tipo estaban en la posición más ventajosa. Pueden contar con el apoyo real de sus colegas. Aquellos que están acostumbrados a mentirle a los demás sobre sus sentimientos a menudo encuentran dificultades a largo plazo.