El equipo utilizó algunos de los telescopios más potentes del mundo y recopiló datos en diferentes longitudes de onda de luz.
Al principio, los investigadores utilizaron óptica ydatos infrarrojos para resaltar galaxias en las que continúa la formación estelar y aquellas en las que se ha detenido. El siguiente paso es que los científicos recopilen datos de radio y rayos X para determinar la actividad de los agujeros negros supermasivos en estas galaxias. Gracias a ellos, la formación de estrellas podría potencialmente detenerse.
Cuando un agujero negro supermasivo está activo, absorbe cantidades masivas de materia del espacio que lo rodea. Es un proceso complicado que no se puede detener.
Se cree que las tres formas de influencia de un agujero negro en una galaxia (su radiación, chorros y vientos) calientan y repelen el gas molecular frío necesario para formar estrellas jóvenes.
Cuando los autores estudiaron galaxias antiguas seleccionadas,encontraron una señal que indica que hay un agujero negro supermasivo activo allí. Los investigadores concluyeron que era probable que este agujero negro supermasivo activo pudiera destruir galaxias.
Lee mas
Diagnóstico en un minuto: cómo la TI está cambiando la asistencia sanitaria
Los científicos han encontrado la planta más grande: su longitud es de 180 km y su edad es de unos 4,5 mil años.
La viruela del mono se está convirtiendo en un virus global: por qué se transmite tan rápido